16 ene. 2012

y esto... ¿de qué va?

Corro de un lado a otro. Mi agenda es un frenético diapasón que no me da tregua. Corro. Corro. Corro. De repente, un semáforo en verde me detiene... me paro de sopetón en medio del paso de cebra. Miro el semáforo que tengo delante. Me giro para mirar el que queda a mi espalda. ¡Alucino!. Pero y esto... ¿de qué va?.



A un lado de la calzada una silueta con falda. Al otro lado, una sin. No entiendo. ¿Qué mensaje se oculta bajo la falda?... ¿que los tíos con falda son de la otra orilla? ¿ que chico y chica están condenados a transcurrir por lados diferentes? ¿ que Marc Jacobs y los demás mortales seguimos trayectorias distintas? 
¿que a un lado hay una playa textil y al otro, una nudista?... 

Aahhh! noooo, claro. Seguro que detrás de esto hay alguien que se cree muy progre y que ha tenido un momentazo creativo. Seguro que incluso ha habido una reunión para tomar esta decisión. Seguro que  habrán salido sintiéndose muy modernos,  construyendo una sociedad donde todos seamos iguales y donde todos estemos representados. Hey sugar, take a walk on the wild side! all right, uh!.  Si al menos hubiesen colocado un monigote con un pene grande y el otro, con vagina y súper tetas, la acción tendría algo de punk!. Pero no.¡Qué bien!¡ qué suerte!... ¡chicos y chicas en la calle!... uuuuhhh, ¡qué moderno!.

Reir me he reído pero ¡esto es ridículo!. Insisto. Hasta que no dejemos de hablar de hombres y mujeres y hablemos de personas, NO estaremos nunca TODOS representados. Me gusta pensar que seguimos preguntándonos qué es lo que la realidad nos pide AHORA.¿ O no?.