25 ene. 2012

year end SALE!


                                                                


Estamos en periodo de rebajas. A todos los niveles. Y, como siempre, unos deciden lo que otros soportan.

La polémica está servida: ¿deberían los comercios abrir algunos domingos?. Las ciudades más pequeñas observan atentas lo que hacen sus hermanas mayores y como ellas abren...

Yo, a favor. Me parece fenomenal que empecemos a ser conscientes de que el mundo ya no es como era. No todos cogemos vacaciones en agosto, ni descansamos, necesariamente, los fines de semana. Así es y hacia eso vamos. Venga... ¡Fomentemos la particularidad! ¡Seamos modernos! ¡Abramos!... Pero hagámoslo bien. Abramos todos los domingos. Y ya que estamos, ¡ampliemos los horarios! No todos cenamos en familia a las 9. Algunos tal vez preferiríamos irnos de shopping (si podemos, claro, porque ampliar horarios sin ampliar sueldos...).

Pero no. Lo que se pretende es parecer moderno, pero no serlo. Ser moderno tiene un precio. Me explico: lo que de verdad se propone es abrir algunos domingos con el pretexto de que son navidades, rebajas y así redondear las cuentas de la temporada. Esos domingos y esas horas extras que requieren las fechas, se cubren con el equipo que ya se tiene. Deslomándolo, pero sin mucho desembolso, eso sí. Porque por supuesto, esas horas extras, no se pagarán como extras. Y, por supuesto también, ni se les pasa por la cabeza que puedas negarte, aunque estés en todo tu derecho, ya que esas horas están fuera del compromiso adquirido a través del contrato. Señores, los contratos se hacen para algo. 

La moderación y la prudencia no son siempre virtuosas. Las cosas o se hacen o no se hacen. Si realmente se ampliasen horarios, las empresas tendrían que asumir una ampliación de plantilla y/o una ampliación de sueldos, lo que fomentaría más puestos de trabajo y/o una incrementación real de sueldos.  Y así, ¡nos sale a cuenta a todos! Que es de lo que se trata... ¿o no?

¡Si quieres ser moderno intenta ser justo! Para variar.

Por fortuna, en Bilbao, el sentido común sigue siendo común. ¡Que tomen ejemplo las hermanas mayores!.

16 ene. 2012

y esto... ¿de qué va?

Corro de un lado a otro. Mi agenda es un frenético diapasón que no me da tregua. Corro. Corro. Corro. De repente, un semáforo en verde me detiene... me paro de sopetón en medio del paso de cebra. Miro el semáforo que tengo delante. Me giro para mirar el que queda a mi espalda. ¡Alucino!. Pero y esto... ¿de qué va?.



A un lado de la calzada una silueta con falda. Al otro lado, una sin. No entiendo. ¿Qué mensaje se oculta bajo la falda?... ¿que los tíos con falda son de la otra orilla? ¿ que chico y chica están condenados a transcurrir por lados diferentes? ¿ que Marc Jacobs y los demás mortales seguimos trayectorias distintas? 
¿que a un lado hay una playa textil y al otro, una nudista?... 

Aahhh! noooo, claro. Seguro que detrás de esto hay alguien que se cree muy progre y que ha tenido un momentazo creativo. Seguro que incluso ha habido una reunión para tomar esta decisión. Seguro que  habrán salido sintiéndose muy modernos,  construyendo una sociedad donde todos seamos iguales y donde todos estemos representados. Hey sugar, take a walk on the wild side! all right, uh!.  Si al menos hubiesen colocado un monigote con un pene grande y el otro, con vagina y súper tetas, la acción tendría algo de punk!. Pero no.¡Qué bien!¡ qué suerte!... ¡chicos y chicas en la calle!... uuuuhhh, ¡qué moderno!.

Reir me he reído pero ¡esto es ridículo!. Insisto. Hasta que no dejemos de hablar de hombres y mujeres y hablemos de personas, NO estaremos nunca TODOS representados. Me gusta pensar que seguimos preguntándonos qué es lo que la realidad nos pide AHORA.¿ O no?.